Leche descremada
La ciencia respalda el antiguo hábito de beber un vaso de leche tibia para combatir el insomnio y la ansiedad. El calcio puede reducir los espasmos musculares y las tensiones. Un vaso de leche descremada también alivia los síntomas premenstruales como los cambios de humor, la ansiedad y la irritación.