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Cuando dormimos nuestro cuerpo recupera energía, lo que nos permite que al día siguiente estemos en condiciones de encarar el nuevo día con más fuerzas.
Si no descansamos bien, en la nueva jornada nos veremos cansados, desganados y con mucha irritación.
Para los chicos es muy bueno tener una rutina que sea estricta y tratar de no tener distracciones en el cuarto, como por ejemplo un televisor y la computadora.

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Dormilon

 

Hay gente que duerme poco y otros que somos dormilones. Hasta ahora no había nada que me hiciera dormir menos. Eso si, siempre he promovido que se duerma los ocho horas reglamentarias.

Me estoy enterando que dormir menos de 6 horas o más de 9 horas aumenta la tendencia de ser obeso. De acuerdo con investigación, se encontró una la relación entre el sueño irregular y la obesidad.

En el mismo estudio se encontró la relación entre los “dormilones” y una alta incidencia en el tabaquismo, en menos actividad física y mayor uso del alcohol.

El vocero de “American Academy of Sleep Medicine” el Dr. Ron Kramer fue quien dio esta noticia que echa por tierra la idea de que la gente que duerme mucho, se ahorra estrés y por tanto enfermedades.

No cabe duda que nada en escasez ni en abundancia es bueno. Mi visión cambió a partir de ahora, tal vez el decirle dormilón a alguien, ya no me hara gracia, desde ahora “dormilón” representa obesidad, tabaquismo, inactividad y hasta alcoholismo.

InsomnioQuien ha padecido una mala noche, sabe que al día siguiente, es difícil rendir como los demás días. Aún así, no todos ponemos especial atención en procurarnos una noche de real descanso. Me puse a leer respecto a los trastornos de sueño, y recopilé una lista de hábitos, que de llevarlos a cabo, mejoran el sueño y el descanso nocturno necesario.

  1. Hacer ejercicio habitualmente y evitarlo justo antes de acostarte.
  2. Satisfacer las necesidades fisiológicas antes de disponerte a dormir, esto es, evitar, el hambre, la sed, etc.
  3. No hacer comidas muy pesadas en la noche.
  4. Echa a la televisión de la habitación.
  5. Avanzado el día decirle no al café, a los refrescos de cola y al cigarro.
  6. Arregla tu habitación de manera agradable, sin luz intensa.
  7. Elige tu pijama de manera que sea cómoda, ni escasa ni excesiva.
  8. Sobre todo, acostumbra un horario para ir a dormir.
  9. Consigue un jabón, vela o esencia de lavanda. Tenla cerca de tu cama.
  10. Ahorra para un buen colchón. Uno demasiado viejo y flojo no ayuda a que descanses.

Si a pesar de todo esto, te despiertas a media noche, relájate. Lo peor de las noches de insomnio es estar pensando: “debo dormir porque tengo mucho que hacer mañana…” o “¿qué me pasa que no puedo dormir?”. Este tipo de pensamientos sólo provocan más estrés. Para estos casos, recurro a algún libro, no demasiado interesante o intenso, para arrullarme de nuevo. Otra opción es recurrir a ejercicios de respiración y relajación, para descansar, aunque no estés dormido. Estas técnicas, a media noche, te suelen devolver al mundo de Morfeo.