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Mito: Uno quema más calorías al comer comidas y bebidas heladas que si las ingiere calientes o a temperaturas ambientes.
Realidad: en un laboratorio se han medido incrementos muy ligeros en la combustión de calorías en personas que toan bebidas muy frías. Pero el cambio es demasiado pequeño (unas 10 calorías quemadas más al día) para tener un impacto significativo en la pérdida de peso.

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Te brindaremos algunas claves que debes tener en cuenta a la hora de sentarte a la mesa todos los días. » Leer el resto..

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Si invitamos a comer a muchos amigos, pensamos en comidas a la italiana, abundantes, como pasteles o guisos, que son relativamente sencillos de hacer.
Pero si la ocasión lo amerita, hay muchas cosas que parecen farragosas que se pueden probar si se trata de un número escaso de comensales.
Algo para agasajar algún amigo que queremos mucho.
Por ejemplo, el sambayon requiere de un brazo fuerte que bata y bata hasta que la espuma triplique su volumen.
Opero si los hacemos para dos o tres está todo bien.
Para muchos ni se nos ocurra.
El tempura es una delicia. Este debe hacerse con bastante aceite caliente y al momento (recuerde que cuanto mas aceite en la sartén menos en la comida).
Pero la verdad es que no tiene mucho sentido hacer tempura para muchos, si no lo terminan comiendo húmedo o frío.
El soufflé es un plato que necesita audiencia apenas retirado del horno, si no nadie nos creerá que salio tan alto.
Es ideal para hacer una noche romántica.
Las ostras que no es tarea fácil de abrir, son ideales para acompañar con champagne o cerveza fría.

Hay cosas que solo se pueden hacer para unos pocos, aunque cueste trabajo.
Ser egoístas ara compartir no esta del todo mal…. ¿no?

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 Es bueno estar atentos a la cantidad de sal que contienen los alimentos, ya que todos los alimentos tienen sal. Debemos observar las etiquetas informativas de los alimentos.

La sal ha pasado de ser un producto preciado y escaso a estar presentes en grandes cantidades en muchas de las cosas que comemos, sobre todo en los alimentos que ya vienen procesados y precocinados.

El 75% de la sal que consumimos viene de alimentos preparados, algunos de los cuales tienen una cantidad inmensa de sodio.

Por lo general no agregarle sal a las comidas no es la única medida que debemos llevar adelante. Se piensa que alimentos que tengan una gran dosis de sodio son aquellos con más de 500 mg por cada 100 gr. de comida, equivalente a 1.3% de sal.

Por este motivo, los alimentos con más de 1.3% de sal deberían ser evitados o consumidos de forma muy ocasional, y de esta forma evitar futuros problemas de salud.

La presencia de sal en los alimentos debe seguir dos funciones, la primera realzar su sabor y la segunda, conservar los alimentos. Pero la industria alimentaria agrega también a sus productos otras sustancias que contienen sodio, como los aditivos. La carne por ejemplo, contiene 65 mg de sal en 100 gr., el huevo 122 mg y el pescado 140 mg en 100 gr., una rodaja de pan 114 mg, cuatro fetas de panceta 584 mg y tres medialunas tienen la cantidad de sal que una persona con hipertensión arterial puede consumir durante toda una semana.

Pero las que más tienen son las conservas, las sopas, los biscochos y los platos semi elaborados o los servidos en un restaurante que por lo general tienen 1000 milímetros de sodio. Una porción de pizza, por citar un ejemplo, tiene 1580 miligramos de sodio.

El cuerpo solo tiene una necesidad muy pequeña de sal, con solo 4 gr. por día alcanza. El desafío consiste en tener en cuenta lo que te dijimos y controlar la sal que consumimos. Y desde ya, empezar a leer las etiquetas de los alimentos que compramos. Los restaurantes selectos empezan a dosificar la sal en los alimentos que sirven.