La piña, también conocida como ananás, al margen, claro está, de su agradable sabor, ha sido siempre un afamado fruto, por facilitar, en sí, la digestión en las comidas abundantes.
Esta propiedad, se debe fundamentalmente a la presencia de la bromelaína (una enzima), que sólo se encuentra en grandes cantidades en el tallo de la piña.
Ejerce además una acción antiinflamatoria para la reabsorción de edemas, fraccionando en aminoácidos las proteínas secretadas de forma anormal, y ayudando, entre otros aspectos, a normalizar las fibras de cólageno desestructuradas en la celulitis.

