Category: Personalidad

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Según dicen las abuelas la edad de los berrinches es a los dos años, pero pueden empezar antes y terminar muchísimo después. Todo dependerá de cómo sea nuestro hijo y de cómo lo manejemos los padres. Existen muchos métodos y todos llegan al mismo objetivo: calmar al niño y no ceder ante sus caprichos. Esperemos que estos trucos te ayuden.

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Mantenerte activo, vivir con calma y siempre organizado hace la diferencia entre vivir más, o no.

La clave de la longevidad

Según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Envejecimiento, en Baltimore, evaluó los rasgos de personalidad de 2,359 personas sanas. El seguimiento inició desde 1958, por lo que se cuentan datos de 50 años.
Estos resultados indican que tienden a vivir más las personas que son más activas y enérgicas, menos propensas a enojarse o tener ansiedad (emocionalmente estables) y están mejor informadas, disciplinadas, organizadas y son más ingeniosas.
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Biodanza

Quienes imparten Biodanza, la describen como un sistema de integración humana, que conlleva a la renovación orgánica, la reeducación afectiva y el reaprendizaje de las funciones originarias de vida.

En cada sesión, se inducen vivencias a través de la música, del canto, del movimiento y de situaciones de encuentro en grupo. Como en todo sistema terapéutico, hay un facilitador entrenado para contener el desarrollo del grupo y “hacer el cierre” de la sesión enfatizando el aprendizaje obtenido.

Se manejan cinco áreas, en las que la persona debe trabajar y buscar el crecimiento. Se llama líneas de Vivencia, que son:

  • Vitalidad
  • Sexualidad
  • Afectividad
  • Creatividad
  • Trascendencia

El termino de “integración humana” se da porque es un método para fomentar la integración de lo que siente, piensa y hace la persona. Una especie de trabajo para la congruencia.

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La Universidad de Illinois llevó a cabo hace unos años, un interesante y completo test, para ayudar a aquellas personas que lo deseen, a conocer su nivel de ansiedad.

Si lo deseas, puedes coger papel y lápiz, pero sólo para contar aquellas en la que opinas de forma positiva. Al final de este test tendrás una lista con los datos a contar:

- Es difícil que me canse.

- Tengo ataques de náuseas.

- No me creo más nervioso que los demás.

- Tengo fortísimos dolores de cabeza.

- Cuando trabajo estoy muy tenso.

- No logro concentrarme en una sola cosa.

- El trabajo y el dinero me dan grandes preocupaciones.

- Habitualmente, cuando trato de hacer algo, me tiemblan las manos.

- No me preocupo demasiado por lo que les pasa a los demás.

- Sufro diarrea, al menos una vez al mes.

- Siempre pienso en posibles desgracias.

- Nunca me enfado por nada.

- Frecuentemente tengo miedo de enfadarme.

- Tengo pesadillas cada dos o tres noches.

- Tengo usualmente las manos y los pies calientes.

- Transpiro fácilmente, aún cuando hace frío.

- Generalmente, cuando estoy enfadado, transpiro mucho.

- Es rarísimo que tenga palpitaciones o me falte la respiración.

- Casi siempre tengo hambre.

- No es habitual que sufra de estreñimiento.

- Sufro de molestias estomacales.

- Pierdo el sueño si estoy preocupado.

- Me sobresalto cuando duermo.

- A veces sueño con cosas que me atormentan.

- Me molesto fácilmente.

- Soy demasiado sensible a los problemas ajenos.

- Me preocupo por cualquier cosa.

- Me gustaría estar sereno, como parece estar el resto de la gente.

- Habitualmente permanezco calmado.

- Lloro muy fácilmente.

- Estoy todo el tiempo ansioso.

- Generalmente estoy sereno.

- Me pone muy nervioso esperar.

- A veces estoy demasiado impaciente y no puedo permanecer quieto durante largo tiempo.

- La excitación me da insomnio.

- Creo que las dificultades que debo enfrentar son muchas e imposibles de resolver.

- Me preocupan cosas que no valen la pena.

- En comparación con mis amigos, creo que tengo pocos miedos.

- A veces he sentido miedo de cosas y personas que no podrían haberme hecho daño.

- Hay días en los que me siento un inútil.

- Me es difícil concentrarme en el trabajo.

- Pongo demasiada atención en mi.

- Tiendo a tomarme seriamente todo.

- Soy una persona hipertensa.

- Muchas veces, la vida me abruma.

- A veces pienso que he fallado por completo.

- No tengo confianza en mi.

- A veces siento que me voy a desintegrar en pedazos.

- Le temo a las dificultades.

- Soy una persona muy segura.

Cuenta la cantidad de casillas que has marcado, colocando tus resultados entre los siguientes:

  • Hasta 16-17 casillas: Tu ansiedad no despierta por si misma ninguna preocupación en ti.
    Es la cuota de tensión necesaria para afrontar los problemas diarios, los que tenemos cada día.
  • Hasta 32-33 casillas: Tu estado ansioso está empezando a generarte diversos trastornos.
    En cuanto a tu plano físico-mental, estás en un punto en el cual es recomendable actuar cuanto antes. En tu modo de vida pueden advertirse ciertos aspectos contraproducentes que deberían modificarse, aspectos que te afectan directamente a la hora de enfrentar problemas.
  • Más de 33 casillas: La ansiedad es excesiva, y provoca grandes problemas en tu vida.
    Sería conveniente que optaras por alguna técnica de relajación para comenzar desde ahora mismo a solucionar el problema.

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El temor a no agradar, a no decir las palabras justas (o en la forma adecuada), huir de los grupos, de todos aquellos conocidos con los que no exista en sí una cierta intimidad, e incluso de la propia sociedad, son características propias de la timidez, un problema que, para muchos, se relaciona directamente con la inseguridad propia de la adolescencia.

Sin embargo, algunas personas la conservan mucho más allá de los dieciséis años, no llegando a superarla del todo. No obstante, recogemos aquí una serie de consejos fáciles de practicar, que te pueden ayudan a salir del problema:

  • Pierde el miedo a hablar.
    Es fundamental utilizar un tono audible, poniendo fé en lo que decimos y aquello que queramos transmitir.
  • Mírate de una forma más indulgente.
    Es vital dejar de pensar de manera negativa sobre nosotros mismos. No eres más ni menos que naie, por lo que junto a nuestros propios defectos, también están la virtudes.
  • Abre tu mundo social.
    Proponte el desafío de buscar nuevas relaciones sociales, de conocer gente, poniendo a prueba tus capacidades para ello. Si fallas, no sientas mal, y comienza de nuevo con la mayor de las confianzas. Si eres positivo y quieres, al final lo podrás conseguir.
  • Cuando vayas a actuar, no hagas caso a tu miedo.
    La peor solución, sea cual sea nuestra situación, es la de dejarnos llevar por la tentación de posponer una decisión, o un encuentro. Cuando el miedo nos invada, es una sabia elección pensar que nuestros nervios y miedos los tiene también hasta la persona más valiente; empero, lo único que hacen, es superarlos.
  • Presume sólo de cualidades que puedes demostrar.
    No te engañes intentando fingir aquello que realmente no eres, a la par que es muy negativo compararse con los demás.
  • No creas que siempre las personas están juzgándote, valorándote o examinándote.
    Dentro de las propias convicciones de una persona tímida e insegura, encontramos la idea de que, siempre, las personas que tiene a su alrededor están juzgándola, pensando cosas negativas de ella. Pero, sin embargo, eres sólo tú quien se juzga negativamente.
  • Cuida tu imágen.
    Dar siempre una buena imágen, es signo de confianza en nosotros mismos, por lo que transmitimos a su vez confianza al resto de personas. Por tanto, un aspecto claramente agradable, sano, agrada mucho más a los demás, lo que te predispone en tu favor.
  • En caso de que fracases, vuelve a confiar en ti.
    Es normal, en los primeros casos, fracasar en el intento de superar la timidez, en cierto sentido, porque en la mayoría de los ocasiones, los nervios siguen jugándonos una mala pasada. En estos casos, y en cualquier otro en los que tengamos la convicción de que realmente hemos fracasado, debemos pensar que todos sufren alguna vez por una situación parecida, dándonos cuenta de que es imposible siempre obtener unas respuestas sociales favorables. Deberemos coger fuerzas y crecer, intentándolo de nuevo.

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Información adicional | Fobia social y timidez