La hidroterapia, una terapia alternativa muy utilizada desde hace ya muchos años, consistiría en la utilización del agua de forma terapéutica, con el objetivo de combatir enfermedades o males de salud, así como para poder relajar a la persona cuando desee liberar tensiones tras un día agotador, al igual que en casos de ansiedad y estrés.

Tal y como su nombre puede indicar, es una terapia que fundamentalmente utiliza el agua como tratamiento principal, a diferentes temperaturas y presiones, y alternando mayoritariamente entre agua fría y caliente, en diferentes formas: a chorro o ducha.
Sin duda alguna, es una muy buena terapia, al igual que un relajante baño de agua caliente, dado que a ésta temperatura, se dilatan los vasos sanguíneos superficiales, favoreciendo así la circulación en esas zonas. Sin embargo, si el agua está fría, se produce el efecto contrario; esto es, los vasos sanguíneos se contraen y la circulación sanguínea del interior (en los órganos), se vea prácticamente favorecida.
Se recomienda en casos de:
- Ansiedad o estrés
- Tensiones o problemas en los cuales, la persona, desee relajarse
- Procesos de recuperación de lesiones deportivas o postoperatorios
Además, la proliferación de balnearios, SPAS o centros de talasoterapia hacen que la hidroterapia sea, en grandes rasgos, una terapia que durante estos años se ha visto más utilizada que otras.