En los últimos meses, recibo y recibo “buenas nuevas”. Mujeres que quiero y respeto, están pasando por primera vez por la experiencia del embarazo. Ellas están felices, pero como buenas primerizas, con un poco de miedo. Y aunque cada embarazo es distinto y quien manda siempre es el médico, les regalo este A-Z en un intento de poner orden a todos los “no” y “si” básicos del embarazo.
De la A a la Z
A Ácido Fólico antes como durante los primeros meses del embarazo para reducir el riesgo de defectos congénitos del cerebro y la espina dorsal.
B Bebe más líquidos (agua es mejor) durante el embarazo para ayudar a tu cuerpo a compensar el aumento del volumen de sangre.
C Come saludablemente.
Durante años hemos tenido la información de que la iluminación, el sueño y la melatonina son las claves para evitar el famosísimo Jet Lag. Ahora se revela una verdadera cura o prevención.

El ciclo circadiano es un sistema cerebral de los animales que regula los ritmos biológicos y que se gobierna por los ciclos de día y noche. Un largo viaje en avión puede romper el compás, produciendo los típicos efectos del jet-lag. Hace unos días la Facultad de Medicina publicó en Science, un estudio de laboratorio, que da una nueva estrategia para evitar los síntomas posteriores a tomar vuelos que atraviesan varios husos horarios.
La clave es pasar hambre durante el vuelo. Si se evita ingerir alimentos durante el vuelo, y se come hasta que se llega al destino, el cuerpo se adaptará más fácilmente al nuevo horario. La base es que ante la ausencia de comida, somos capaces de prescindir del ritmo circadiano y adaptar horas de sueño y vigilia a la disponibilidad de alimento.
El Jet Lag nos arruina horas o días de nuestras vacaciones o de nuestra vuelta a la vida diaria. Así que, ya sabemos, en un vuelo de varias horas, cuando la/el sobrecargo se acerquen a preguntar ¿carne o pollo?, nuestra respuesta será ¡agua, gracias!

Hay gente que duerme poco y otros que somos dormilones. Hasta ahora no había nada que me hiciera dormir menos. Eso si, siempre he promovido que se duerma los ocho horas reglamentarias.
Me estoy enterando que dormir menos de 6 horas o más de 9 horas aumenta la tendencia de ser obeso. De acuerdo con investigación, se encontró una la relación entre el sueño irregular y la obesidad.
En el mismo estudio se encontró la relación entre los “dormilones” y una alta incidencia en el tabaquismo, en menos actividad física y mayor uso del alcohol.
El vocero de “American Academy of Sleep Medicine” el Dr. Ron Kramer fue quien dio esta noticia que echa por tierra la idea de que la gente que duerme mucho, se ahorra estrés y por tanto enfermedades.
No cabe duda que nada en escasez ni en abundancia es bueno. Mi visión cambió a partir de ahora, tal vez el decirle dormilón a alguien, ya no me hara gracia, desde ahora “dormilón” representa obesidad, tabaquismo, inactividad y hasta alcoholismo.

En estas fechas, es común sentir el deseo de vacacionar en un lugar cálido, de preferencia, cerca del mar. Sin muchas exigencias al respecto, muchos soñamos con sólo abandonarnos bajo los rayos del sol. Así, apaciblemente, leyendo una buena novela, escuchando la música favorita o llenando un sudoku, llenarnos del calor del sol para volver a nuestra ciudad con un color envidiable.
Suena delicioso y sano, sino fuera porque sano del todo no lo es. El sol, más que luz y calorcito, contiene rayos dañinos, que pueden derivar en cáncer. Y aunque esta temporada los rayos ultravioletas (UV) no son tan potentes como en verano, es igual de importante protegerse de ellos.
Para disfrutar el sol y al mismo tiempo proteger su salud, hay que elegir ropa que proteja de los UV. Para asegurar esto, hay que pasar la mano por debajo de la prenda y ponerla a contra luz. Si se alcanza a ver la mano, significa que esa prenda nos ofrece poca protección. Ya, de ley, usar cremas protectoras con no menos de 15 FPS (factor de protección solar) el cual equivale a bloquear el 93% de UV.
Hay que cuidar ciertas zonas del cuerpo que solemos descuidar y que son muy sensibles al sol. Por ejemplo, las orejas o el empeine del pie. A diario, nos olvidamos de esas partes del cuerpo, pero son muy sensibles, al igual que la nariz, el cuero cabelludo y el cuello.
Lo ideal es organizar el día, para no exponernos directamente al sol cuando esta en todo su poder. Esto es entre las 11 AM y las 4 PM. Obviamente este horario se determina por la ubicación y temporada. La clave es identificar en que horas el sol esta en lo más alto, para evitar dicho horario.
Una vez tomadas las precauciones. A disfrutar se ha dicho.
No se trata de ir a ejercitarse al gimnasio o al parque. En esta ocasión, se trata de ejercitarnos para mantener en forma habilidades mentales, como memoria, atención y planificación.
Es sabido que con la edad, dichas habilidades, llamadas cognitivas, van disminuyendo en desempeño. El dato, mas que asustarnos y hacer que nos sentemos a esperar ese momento con resignación, nos puede poner en acción para fortalecer nuestro cerebro, y que llegado el momento, el declive sea menor.
Ejercicios para la memoria:
Hábitos que ayudan
- Realizar ejercicio físico periódicamente.
- Evita alimentos que aumentan el colesterol malo.
- Date la oportunidad de descansar por las noches.
- Trata de asignarle lugares especiales a cada cosa.
La salud integral, incluye un cerebro en forma y para hacerlo posible, basta con incorporar pequeños ejercicios a nuestras actividades diarias. Al menos empieza hoy por la noche. Al acostarte, realiza un recuento de lo que hiciste en todo el día, trata de recordar como si fuera una película. Al hacerlo usaras el pensamiento y la imaginación, abriendo nuevas brechas en tu cerebro.
Según hemos conocido gracias a una investigación publicada recientemente en la revista Biological Psychiatry, un equipo de especialistas ha descubierto que el bajo peso al nacer, es un indicador de estrés durante el desarrollo en el útero, lo cual ocasiona efectos adversos en el feto, pudiendo tener como resultado una tendencia a desarrollar depresión o síntomas de ansiedad durante la edad adulta.
Asimismo, diversos retardos en otras habilidades fundamentales como puede ser aprender a caminar, podrían también indicar una propensión a padecer trastornos de salud mental.
Los citados científicos se basaron en los antecedentes de 4.600 británicos nacidos en el año 1946, que participaron en un monitoreo de síntomas de depresión y ansiedad durante las edades de 13, 15, 36, 43 y 53 años.
Se halló que incluso personas con síntomas leves o moderados de depresión o ansiedad durante el transcurso de su vida, fueron bebés más pequeños que aquellos con una mejor salud mental.
¿Qué puede hacer la embarazada?
La mujer, durante el embarazo, puede conseguir que su bebé no nazca con poco peso, con las evidentes repercusiones que, si tenemos en cuenta los resultados del estudio, podrían tener.
Precisamente por ello, los especialistas recomiendan un cuidado extra durante el embarazo, tratando de reducir en lo mayor posible tanto el estrés como la ansiedad.
Asimismo, y según los expertos, hormonas relacionadas con este trastorno, en situaciones de estrés, pasan al feto a través de la placenta.

Información adicional | Salud mental y conducta
Descansar tras un día agotador, y dormir bien, son cuestiones verdadera y realmente esenciales para mantener una vida sana, sobretodo, porque de esta forma recuperaremos las energías gastadas durante la jornada.
No es lo mismo dormir que dormir bien, diferenciándose entre un elemento u otro, el dormir simplemente por cerrar los ojos, o dormir relajadamente disfrutando de esas horas de relax y tranquilidad, en la que podamos recobrar fuerzas para el día siguiente.
Si eres una de las muchas personas que tienen problemas para dormir, o, en cierto sentido, para poder conciliar el sueño, te recogemos a continuación algunos consejos que te serán de ayuda:
