El estrés en sí mismo no engorda. Pero la tensión física y mental a la que nos lleva puede desatar una alimentación compulsiva y hacernos, por ende, subir de peso. Las situaciones de estrés mal comprendidas pueden llevarnos a confundir angustia o ansiedad con hambre y dar lugar a comportamientos alimentarios poco sanos.
Las siguientes medidas pueden ayudar en caso de dolor de oídos:
Una compresa o paños fríos aplicados en el oído externo, durante 20 minutos pueden reducir el dolor.
Si el pequeño se siente incomodo al estar acostado, el descanso en una posición erguida puede ayudar a reducir la presión en el oído medio.
1 puñado de hojas de Ortiga, ¼ litro de agua, 1 limón son los ingredientes necesarios para realizar una infusión contra la resaca.
Para prepararlo se hierven las hojas de ortiga en el agua, durante 5, minutos y a continuación se cuela. Luego, en el momento de tomarla se agrega el jugo del limón. Se aconseja [...]