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Los minerales, las vitaminas y los fitonutrientes son componentes naturales que se esconden en las frutas más ricas que en muchas ocasiones las tenemos en la heladera y no les damos importancia, o solo pensamos que son recomendadas para alguna dieta obligada.

Pomelo, manzanas, frutillas naranjas, por solo nombrar algunas, nos aportan muchos de los nutrientes que son indispensables para el organismo.
Además de las cualidades nutricionales, recientes investigaciones aseguran que las propiedades de los diferentes fitonutrientes, ya fueron identificados como 5.000, mejoran la respuesta inmunológica, aumenta la comunicación intercelular, cumplen la función de agentes antiinflamatorios y ejercen importantes funciones de prevención que están asociadas con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Parece increíble, pero una naranja contiene más de 170 fitonutrientes, entre ellos flavonoides que nos protegen de las enfermedades cardiacas. Entonces, cómo negarse a enriquecer nuestra alimentación, si además de hacernos bien son muy ricas, se pueden disfrutar en jugos naturales o industrializados, licuados, ensaladas, tortas, helados. Su consumo no aporta grasas.

Las frutas agregan sabor y color y por ende a nuestros platos.
Los frutos rojos y rosados contienen licopenos y antocianinas fundamentales para contribuir con la prevención de enfermedades.
Los verdes tienen buena cantidad de luteína, que ayuda a revenir el endurecimiento de las arterias y a conservar la salud de nuestros ojos.
Los anaranjados y amarillos son reservas de betacarotenos y vitaminas esenciales que se encargan de mejorar las defensas del organismo.
Los azules y morados son los preferidos por aquellos que pasaron los 40, debido a sus propiedades antioxidantes, mientras que los vegetales blanco (cebolla, ajo apio) se encargan de proteger a nuestro sistema cardiovascular y la soja y sus fitoesteroles ayudan a reducir el colesterol.

Su ingesta habitual, en cualquiera de sus formas, ya sea en estado natural como en jugo, nos da nuevas y valederas razones para otorgarles un lugar de privilegio en nuestro ranking de habitos alimentarios.

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