
Si invitamos a comer a muchos amigos, pensamos en comidas a la italiana, abundantes, como pasteles o guisos, que son relativamente sencillos de hacer.
Pero si la ocasión lo amerita, hay muchas cosas que parecen farragosas que se pueden probar si se trata de un número escaso de comensales.
Algo para agasajar algún amigo que queremos mucho.
Por ejemplo, el sambayon requiere de un brazo fuerte que bata y bata hasta que la espuma triplique su volumen.
Opero si los hacemos para dos o tres está todo bien.
Para muchos ni se nos ocurra.
El tempura es una delicia. Este debe hacerse con bastante aceite caliente y al momento (recuerde que cuanto mas aceite en la sartén menos en la comida).
Pero la verdad es que no tiene mucho sentido hacer tempura para muchos, si no lo terminan comiendo húmedo o frío.
El soufflé es un plato que necesita audiencia apenas retirado del horno, si no nadie nos creerá que salio tan alto.
Es ideal para hacer una noche romántica.
Las ostras que no es tarea fácil de abrir, son ideales para acompañar con champagne o cerveza fría.
Hay cosas que solo se pueden hacer para unos pocos, aunque cueste trabajo.
Ser egoístas ara compartir no esta del todo mal…. ¿no?

En este post no hay comentarios.