
Cuando dormimos nuestro cuerpo recupera energía, lo que nos permite que al día siguiente estemos en condiciones de encarar el nuevo día con más fuerzas.
Si no descansamos bien, en la nueva jornada nos veremos cansados, desganados y con mucha irritación.
Para los chicos es muy bueno tener una rutina que sea estricta y tratar de no tener distracciones en el cuarto, como por ejemplo un televisor y la computadora.



