Según un estudio reciente de la Universidad de Michigan, es necesario que los niños cuenten con una dieta sana y equilibrada para que sus cerebros funcionen adecuadamente, y así, logren una mejor concentración y memoria.

Para que los padres provean una dieta sana a los niños, deben ofrecerles comidas y refrigerios bien equilibrados. De ello depende el desempeño de éstos en la escuela.



