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Están por llegar las altas temperaturas del verano, y con ello, el incremento de visitas a las salas de emergencia. ¿Por qué? Por los efectos del calor, los cuales pueden originar simples malestares o poner en peligro la vida de muchas personas.
Por fortuna, hay medidas que nos permite estar a salvo a pesar de las fuertes temperaturas. Lo primero, es reconocer los peligros que se pueden presentar con el calor, que pueden ser el agotamiento por calor y el golpe de calor. Además, debemos saber que los niños y las personas de la tercera edad, son los que deben tener especial atención en esta época.
Agotamiento por calor: este padecimiento puede conducir al golpe de calor, así que si se experimentan los síntomas, hay que acudir al médico. Los síntomas incluyen: sudoración fría y húmeda, piel enrojecida o pálida, dolor de cabeza, mareo, debilidad y náuseas.
Golpe de calor: esta condición es muy delicada y requiere atención médica de emergencia. Los síntomas son: alta temperatura del cuerpo, piel caliente, enrojecida, seca, sin sudor, vómitos, debilidad, pulso acelerado. Además la persona presenta disminución de alerta, cambios de conciencia, desorientación, confusión, problemas de pensamiento y respiración rápida y profunda.
Algunas medidas que podemos tomar, ante la llegada del calor:
Vía: Cedars Sinai