Lejos de la lucha por un cuerpo estético, evitar la obesidad abdominal, conocida como “panza”, nos puede salvar de morir de cáncer o por problemas cardiacos.
Un perímetro abdominal mayor a 89 cm. se considera un factor de riesgo para tener problemas cardiacos. Mientras que, aquellas mujeres con pancita, tienen 63% de probabilidades de morir de cáncer, mayores a las que no la tienen.
Y no es que sigan leyendo solo aquellas mujeres con obesidad, no, esto debe ser de interés de las flacas que tienen pancita. No se trata del índice de masa corporal, sino de un perímetro de cintura amplio.
A medida que pasan los años, la panza se vuelve una zona problemática, pero eso no significa que debemos darnos por vencidas. Algunos tips para combatirla son:
- Alejarnos de los alimentos con alto contenido de grasas.
- Tener en cuenta que durante la noche el metabolismo reduce su funcionamiento, por lo que los alimentos con alto contenido graso que consumamos durante el final del día serán más perjudiciales.
- No irnos a la cama con el estomago muy lleno.
- Combinar una dieta sana con ejercicio.
Insisto, no solo por estética o para lucir ombligo el proximo verano, sino para evitar problemas cardiacos y cáncer hay que librarnos de la pancita.