Ahora resulta que es mejor no recurrir a los complementos alimenticios. Al menos es lo que me hacen pensar los titulares de salud del día de hoy. Resulta que un grupo de científicos se pusieron a revisar 67 estudios, elegidos de manera aleatoria. Todos los estudios, tienen que ver sobre los efectos de algunas vitaminas en personas sanas y en personas enfermas.
A grandes rasgos, los resultados del estudio de The Cochrane Collaboration son un llamado para que la población en general deje de tomar indiscriminadamente las vitaminas que “prometen” alargar la vida. Evidentemente, también el llamado es para farmacéuticos y científicos, para que se regule la venta libre. Incluso, que éstos, sean catalogados como productos médicos.
Mientras se llevan a cabo estas regulaciones, vale la pena tomar en cuenta los resultados del estudio. Por ejemplo, entre los que recibieron placebo y quienes tomaron vitamina A, betacaroteno y la vitamina E, éstos últimos, tuvieron mayor mortalidad.
En lo que tiene que ver con la Vitamina C y el selenio, no se tuvieron resultados concluyentes. Así que habrá que esperar estudios respecto a si aumentan o disminuyen las expectativas de vida.
Imaginen, en una búsqueda de aumentar nuestra vida, la podríamos estar disminuyendo. Tal vez habrá muchas reacciones respecto a esta publicación y habrá que estar pendiente de ellas. Yo insisto, mejor irnos con cuidado.
De nuevo, volvemos a que una dieta equilibrada, con un abanico amplio en color que nos proporcionan las frutas y verduras, es un camino mucho más seguro.