
Seguir con nuestra rutina de ejercicio a pesar de que el clima sea frío, tiene muchas ventajas. De pronto, creemos que ante temperaturas bajas, hay que hibernan. Sin embargo, el ejercicio puede ayudar a olvidar la tristeza típica de los climas fríos, además de que aumenta el nivel de energía y ayuda a dormir mejor.
No es necesario salir a correr muy de mañana, cuando sabes es más frío el clima. Por ejemplo, al ir de compras, podemos caminar haciendo ejercicio aeróbico. En cuanto a la vestimenta, lo importante es sentirse fresco no cómodo. Salir muy abrigado, es uno de los errores que cometemos al salir a ejercitarnos en el frío. Si decides salir y ejercitarte al aire libre, aquí te dejamos algunos consejos para abandonar la hibernación son:
- Vestirnos en capas. Lo ideal es usar ropa interior larga o una capa delgada de microfibra sintética como polipropileno, que aísla la transpiración de su cuerpo. Contrario a lo que se piensa, hay que evitarse el algodón, puesto que absorbe y retiene la humedad. Usar una segunda capa que servirá como aislante. Ante los elementos externos, una tercera capa será la defensa. Lo mejor es un material impermeable, como los llamados rompevientos. En caso de que la temperatura suba, ésta capa se puede quitar.
- Proteger las extremidades. Usa guantes para las manos y calcetines de lana o polipropileno en los pies, para mantenerlos alejados de la humedad. Es imprescindible proteger la cabeza y de hacer mucho frío, las orejas también.
- Hacer calentamiento antes de salir, durante 15 minutos. Saltar o marchar es una sencilla manera forma de hacerlo.
- Respirar por la nariz.
- Entre más frío haga, más lento debe ser el ejercicio.
- Hidratarnos igual que en verano y cualquier estación.
- Al terminar, hay que retirar la ropa que utilizamos y tomar un buen baño caliente.
Si tememos enfermar por el frío, lo mejor para prevenir es el ejercicio, ya que fortalece el sistema inmunológico. ¡Suerte!